top of page

KUDAI

19 de abril de 2026

KUDAI EN GUADALAJARA: UN VIAJE DE REGRESO A LA ADOLESCENCIA.


El pasado 19 de abril, el C3 Stage se convirtió en una máquina del tiempo, en donde mundo dejó de importar por un par de horas, sí, así como cuando teníamos quince años. Kudai no era solo un concierto más en la ciudad; era una cita pendiente con canciones que, de una u otra forma, marcaron una etapa muy específica para cada uno de nosotros.


La noche arrancó a las 8:30 pm con Kar Accidents, (vocalista de Insite) que se encargó de preparar el terreno con un set cargado de guitarras y una vibra que conectó rápido con el público. Sin demasiadas vueltas, lograron que la gente entrara en sintonía. Llenándonos por esas letras que, para mi gusto, son desgarradoras (no es queja). 



Al rededor de las 9:45 pm, con la intro de HRKR marcando el inicio, Bárbara Sepúlveda, Tomás Manzi, Nicole Natalino y Pablo Holman, integrantes de Kudai, aparecieron en el escenario y bastaron unos segundos para que el ambiente cambiara por completo entre aplausos, gritos y las ganas de que iniciara. 


El show de la banda chilena fue más que un concierto. Fue un viaje en el tiempo en donde revivimos esa parte de nuestra adolescencia y ahora, aunque seguramente todos probablemente tenemos un trabajo “godín”, ayer paso a un segundo plano. El setilist se conformo de rolas que todos cantamos alguna vez, desde: “Morir de amor”, “Tal vez”, “Disfraz” y “Tú”, las cuales dejaron en claro que la noche iba a sostenerse en la conexión directa con el público. No había necesidad de introducir canciones; cada una era reconocida desde los primeros acordes. Con “Quiero mis quince”, el venue se transformó en un coro colectivo. Más que un momento eufórico, fue un punto donde la memoria hizo lo suyo. Lo mismo pasó con “No te vayas” y “Calendario”, manteniendo una línea constante entre lo emocional y lo energético. El bloque medio con “Lejos de aquí”, “Nada es igual” y “Harakiri” aportó un tono más intenso, reafirmando ese carácter melancólico que siempre ha sido parte del ADN de la banda. A partir de ahí, el set avanzó sin perder ritmo con temas como “Lejos de la ciudad”, “No quiero regresar” y “Ya nada queda”. Uno de los momentos más destacados llegó con el medley de “Okey / Vuelo / Abrázame / Cicatriz”, que funcionó como un recorrido condensado por distintas etapas de la banda, manteniendo la atención del público en todo momento. Ya en la recta final, canciones como “Sin despertar”, “Karma” y “Llévame” prepararon el terreno para uno de los puntos más celebrados de la noche: “Escapar”.  El cierre con “Déjame gritar” fue preciso. Sin necesidad de excesos, la banda logró cerrar con una descarga emocional que terminó de redondear la experiencia.


Kudai en Guadalajara fue, sobre todo, un ejercicio de memoria compartida. Un recordatorio de que hay canciones que no pierden vigencia porque siguen conectando desde el mismo lugar: lo que alguna vez significaron… y lo que todavía pueden hacer sentir.

GALERÍA

bottom of page