
CALONCHO
14 de mayo de 2026
La noche de ayer, 14 de mayo de 2026, Caloncho llegó al Auditorio Telmex con un concierto que se sintió más como una reunión entre amigos que como una producción distante. La apertura estuvo a cargo de Malaïka, cantante y compositora afromexicana con raíces jaliscienses que interpreta reggae, preparando el ambiente perfecto para una noche llena de sonidos cálidos y buena vibra.
Desde los primeros minutos, los visuales marcaron la personalidad del concierto: una colorimetría básica dominada por azul, amarillo y rojo, mezclada con estrellas, referencias espaciales, caricaturas y animaciones divertidas que hacían sentir por momentos dentro de un viaje psicodélico y cósmico. Todo se veía muy ambiental y conectado con el universo relajado del artista.
Y aunque el concierto terminó dejando una sensación feliz y ligera, el público tapatío también aportó su clásico deporte extremo: entrar tarde, pasar veinte veces entre las filas y platicar en plena canción acústica como si estuvieran en la sala de la casa. Muy Guadalajara: relajados, sociables y convencidos de que sí caben, aunque ya haya empezado el coro.
Musicalmente, muchas canciones fueron completamente reinventadas. Algunas sonaron con versiones en cumbia, otras con bases techno y sonidos espaciales que transformaron temas ya conocidos. También quedó muy marcado el sonido reggae de su nuevo álbum, “Vivo en el tiempo”, material donde explora todavía más las influencias reggae, lovers rock y ska que siempre han rodeado su música.
Uno de los momentos más especiales fue cuando compartió escenario con el baterista de Cultura Profética, reforzando todavía más esa esencia reggae que atravesó gran parte del concierto. Además, hubo covers de clásicos del reggae y homenajes inesperados a Juan Gabriel, Marco Antonio Solís, Janet y Joan Sebastian.
Aun así, hubo instantes donde el recinto completo cantó y se le notó una sonrisa genuina a Caloncho mientras escuchaba sus canciones regresar desde el público. Coloquial, de barrio y buena onda, soltó frases como “Me encanta ser mis abuelos también” y “Me llevo un recuerdo del presente para el futuro”, conectando de manera sencilla y honesta con la gente.
El cierre llegó mientras sonaba “Me siento muy contento, me siento muy feliz”, una frase que terminó funcionando como resumen perfecto de la noche. Porque sí: todos salimos de colores. Entre reggae, cumbia, techno y nostalgia, las canciones de Caloncho parecen hechas para sanar. Y al final, todos salimos un poquito curados por dentro.

















