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KAREN Y LOS REMEDIOS PRESENTA “BESTIARIA”, UN VIAJE ENTRE LA CUMBIA, LA MITOLOGÍA Y EL UNIVERSO FEMENINO

4 de noviembre de 2026

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El trío mexicano regresa con su segundo álbum de estudio, un material de 12 canciones inspirado en diosas, criaturas y relatos de distintas culturas. Entre cumbia rebajada, trip-hop, pop, balada y sonidos electrónicos, Ana Karen G. Barajas, Guillermo Berbeyer (Z.A.M.P.A) y Jiony construyen un disco que explora la dualidad entre la luz y la oscuridad.


Después de varios años de cambios personales y profesionales, Karen y Los Remedios vuelve con nueva música. La agrupación mexicana presenta Bestiaria, un álbum que llega después de Silencio (2023) y que reúne 12 canciones alrededor de figuras femeninas provenientes de la mitología, las leyendas y distintas tradiciones culturales.


El proyecto nació durante una etapa de transformación para Ana Karen G. Barajas, vocalista de la agrupación. Entre los últimos días de la pandemia, la maternidad y la conclusión de un doctorado, la artista atravesó distintos procesos que terminaron influyendo en la creación del disco. De esas experiencias surgió un universo protagonizado por diosas y criaturas que representan distintas formas de lo femenino, sus deseos, su fuerza y también sus contradicciones.


En Bestiaria, estas figuras no aparecen únicamente como referencias mitológicas. Funcionan como personajes que dan forma a las historias del álbum y permiten abordar temas como el deseo, el amor, la espiritualidad, el cuidado y la muerte. Cada canción presenta una identidad propia, pero todas forman parte de una misma narrativa.


Desde sus primeros lanzamientos, Karen y Los Remedios ha desarrollado una identidad musical que conecta los ritmos latinoamericanos con elementos electrónicos y atmósferas envolventes. La cumbia rebajada es uno de sus principales puntos de partida, aunque su sonido también incorpora influencias del trip-hop y el pop de tintes oníricos.


La agrupación, liderada por Ana Karen, cuenta con Jiony, Jonathan Muriel —productor de Ciudad de México— y Guillermo Berbeyer, conocido como Z.A.M.P.A., en las guitarras. Juntos retoman sonidos que forman parte de su historia personal y de su relación con la música latinoamericana, llevándolos hacia una producción que combina tradición y experimentación.


En este nuevo material, esa identidad se amplía. Aunque la cumbia continúa siendo una pieza fundamental, las canciones también se acercan a la balada, la cumbia tradicional, el cumbiatón y otros ritmos que enriquecen el recorrido del álbum.

El resultado conserva la voz etérea de Ana Karen como uno de sus elementos más reconocibles, pero la coloca en escenarios distintos: desde pasajes electrónicos de atmósfera inquietante hasta ritmos más cálidos y cercanos a la música popular latinoamericana.


El concepto de Bestiaria se desarrolla a lo largo de 12 canciones que funcionan como una especie de recorrido simbólico. Cada tema presenta una figura, una historia o una referencia que puede interpretarse desde diferentes perspectivas. No hay una sola manera de acercarse al disco: sus letras se mueven entre la fantasía, el deseo y la espiritualidad, dejando espacio para que cada escucha encuentre sus propias conexiones.


Uno de los ejemplos más claros es “Mayahuel”, una cumbia downtempo inspirada en la diosa mexica del maguey y la fertilidad. La canción recupera su historia mitológica, relacionada con la muerte y el renacimiento de la deidad, quien cae del cielo y termina convertida en la planta que da origen al mezcal. Entre imágenes de sensualidad y elementos mágicos, Karen y Los Remedios construye una pieza que conecta la tradición mesoamericana con su particular lenguaje electrónico.


El álbum abre con “Curandera”, una canción donde la voz de Ana Karen se encuentra con sintetizadores de atmósfera oscura y un beat que poco a poco conduce hacia la pista de baile. Desde el inicio, el grupo establece ese contraste entre lo misterioso y lo bailable que atraviesa buena parte del material.


Otros momentos del disco exploran territorios más íntimos. “Ninfa” se adentra en el deseo y la sensualidad, mientras que la agrupación también presenta una reinterpretación de “Satanás”, tema original de Tropa Vallenata, bajo el nombre de KYLR. Esta versión toma una canción conocida del repertorio vallenato y la incorpora al universo sonoro de Bestiaria.


La selección de canciones permite que el álbum no se limite a una sola interpretación de sus personajes. Algunas figuras representan protección y creación; otras se relacionan con los impulsos, las emociones y las zonas más complejas de la experiencia humana.


Uno de los ejes centrales de Bestiaria es la relación entre dos fuerzas que, aunque parecen opuestas, conviven constantemente. La primera mitad del álbum se acerca a una energía más luminosa, con canciones inspiradas en deidades protectoras y creadoras. Conforme avanza el recorrido, la atmósfera cambia y aparecen sonidos e historias que se internan en terrenos más oscuros.


Esta estructura responde a una idea que Ana Karen considera importante: encontrar un equilibrio entre las distintas emociones y aceptar que la vida también está formada por contradicciones.


La artista explica que, aunque actualmente existe una necesidad de buscar mensajes positivos, la música también debe reconocer las partes más difíciles de nuestra existencia. En sus palabras, necesitamos canciones que alimenten el espíritu sin ignorar nuestra faceta más cruda.


Desde esa perspectiva, la dualidad del álbum no funciona como una división entre lo bueno y lo malo. La luz y la sombra se necesitan para construir una experiencia completa, y las figuras femeninas que aparecen en las canciones representan distintas formas de transitar entre ambos mundos.


Ana Karen resume esta intención al describir Bestiaria como una invitación a comprender y aceptar la existencia desde su poder y fragilidad, reconociendo la interdependencia de esas dos fuerzas.


La creación de Bestiaria también está relacionada con los cambios que Ana Karen ha experimentado fuera de los escenarios. Entre la música, las giras, la vida académica y la maternidad, la artista ha construido una vida marcada por distintas geografías y procesos personales.


Ese recorrido terminó encontrando un espacio dentro del álbum. Las mujeres y criaturas que protagonizan las canciones atraviesan culturas y épocas, pero comparten experiencias relacionadas con el deseo, el dolor, la protección y la transformación.


Con este lanzamiento, Karen y Los Remedios amplía una propuesta que desde sus inicios ha encontrado en los ritmos latinoamericanos una fuente constante de inspiración. La agrupación conserva su conexión con la cumbia y la electrónica, pero se permite explorar nuevas estructuras, referencias culturales y formas de contar historias.


Bestiaria no busca ofrecer una visión idealizada de lo femenino. Su universo reúne distintas figuras, emociones y contradicciones para construir un álbum donde lo ancestral convive con la experimentación sonora y donde cada canción aporta una pieza diferente a la narrativa general.


"Bestiaria" de Karen y Los Remedios  se encuentra disponible en vinilo y en todas las plataformas.


Y sí, esta es una invitación a recorrer sus 12 historias, dejarse llevar por sus ritmos y descubrir las criaturas que habitan este nuevo capítulo del proyecto mexicano.




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