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15 oct
8 min de lectura

Para toda una generación, ELLI NOISE fue ese lugar donde el desamor, la melancolía y las emociones difíciles encontraron guitarras rápidas y una voz capaz de convertir todo ese ruido interior en canciones. Hoy, después de 27 años de trayectoria, la banda mexicana sigue escribiendo su historia y está lista para reencontrarse con su público en el CMBA Punk Rock Fest Vol. 4.


En entrevista con NoiseHuntersMX, Mariana Priego, vocalista de la agrupación, recordó los inicios del proyecto, habló de las experiencias que dieron forma a sus letras y explicó cómo han logrado mantenerse vigentes en una escena que ha cambiado tanto como las formas de escuchar música. También adelantó lo que viene para la banda, que prepara un nuevo álbum y busca seguir conectando con quienes han estado ahí desde el principio, así como con las nuevas generaciones que apenas comienzan a descubrir su sonido.


La historia de ELLI NOISE comenzó a tomar forma en 1999, después de que Mariana y Carlos Rea coincidieran en Mate, una banda de ska que ambos habían fundado algunos años antes. Durante aquella etapa, el contacto con otros proyectos que comenzaban a mover la escena alternativa mexicana abrió nuevas posibilidades musicales. Bandas como Axpi, Gula y Spaling Grey se convirtieron en parte de ese descubrimiento que terminó por llevarlos hacia un sonido diferente.

«Creo que ahí fue donde se hizo esta mutación, dejamos de un lado el ska y nos formulamos ya a ELLI NOISE como un nuevo proyecto», recordó Mariana.

La transformación no consistía solamente en cambiar de género. El reto era encontrar una identidad propia a partir de elementos que, en apariencia, podían parecer opuestos: una voz femenina melódica sobre instrumentales rápidos, agresivos y escandalosos. En lugar de intentar encajar en una fórmula establecida, decidieron explorar ese contraste hasta convertirlo en una de las características más reconocibles de la banda.

«Es un choque melódico con bases rítmicas, pues rápidas, hasta cierto punto más agresivas, quizá metal, pero pues se logró», explicó.

De esa combinación nació un sonido que conectó con personas que encontraron en sus canciones una manera de expresar lo que muchas veces cuesta decir en voz alta. Porque si algo ha distinguido a ELLI NOISE es su capacidad para ponerle música a esas emociones que aparecen durante la adolescencia y que, aunque pasen los años, no siempre desaparecen.


Para Mariana, la inspiración nunca ha dependido de una fórmula específica. Sus letras nacieron de experiencias personales, de observar lo que vivían sus amigos y de recoger historias que después se transformaban en canciones. La escritura se convirtió en una manera de explorar sentimientos desde un lugar íntimo, sin necesidad de buscar grandes explicaciones.

«La vida, amigo», respondió cuando le preguntamos de dónde nacían esas letras que tantas personas han hecho suyas.


En sus palabras también apareció una distinción que ayuda a entender buena parte de la identidad emocional del grupo. Durante años, ELLI NOISE ha sido asociado con canciones de amor, pero Mariana tiene otra manera de definir ese territorio:

«Siempre decían: ELLI NOISE habla de amor y yo decía: no, ELLI NOISE habla de desamor. Es muy diferente».

El dolor, la melancolía y las experiencias que dejan huella han sido parte fundamental de su universo lírico. No porque exista una intención de convertir cada canción en una tragedia, sino porque hay sentimientos que necesitan encontrar una salida y que, al transformarse en música, dejan de pertenecerle únicamente a quien los escribió.


Mariana reconoce que nunca ha considerado sus letras el resultado de una formación académica en composición. Lo que sí ha existido desde el principio es la necesidad de escribir desde un lugar honesto, con las herramientas que tenía a su alcance y con la intención de expresar aquello que no siempre encontraba otra manera de decir.

«Lo hemos hecho con mucho corazón y creo que es algo que toda la banda lo ha hecho siempre de manera genuina, con mucho amor», compartió.

Quizá ahí se encuentre una de las razones por las que sus canciones siguen encontrando nuevos oyentes. Las experiencias cambian, las generaciones descubren otras formas de relacionarse con la música y los escenarios se transforman, pero el desamor sigue siendo una emoción reconocible. Y cuando una canción logra ponerle palabras a algo que alguien está viviendo, su historia puede extenderse mucho más allá del momento en que fue publicada.


Mantener viva una banda durante 27 años, sin embargo, no depende únicamente de las canciones. ELLI NOISE ha atravesado cambios de alineación, dificultades para encontrar espacios donde tocar, una pandemia y hasta una transformación tan importante como el cambio de vocalista. Cada etapa ha puesto a prueba la continuidad del proyecto, pero también ha dejado nuevas experiencias y maneras de entender su propia música.

«Somos una banda que hemos sufrido mucho, que hemos sido muy golpeada por cambios de alineación, que pues ese tipo de cosas extingue bandas, de verdad que extingue bandas», confesó Mariana.

Lejos de entender esos movimientos únicamente como obstáculos, la vocalista considera que cada integrante que ha formado parte de ELLI NOISE ha aportado algo que permanece en la historia del grupo. Diferentes gustos, influencias y formas de tocar han enriquecido el proyecto, permitiéndole transformarse sin perder aquello que lo hace reconocible.

«Yo siento que toda la gente que ha pasado en algún momento por ELLI NOISE ha dejado algo, ha depositado ahí algo muy propio y eso es súper de agradecerse»

A esa capacidad de adaptación se suma la fidelidad de su público. Mariana recuerda que, incluso durante las etapas más complicadas, hubo personas que permanecieron pendientes de la banda y esperaron para descubrir qué vendría después. Algunos de esos seguidores han crecido junto a ellos y ahora regresan a los conciertos acompañados de sus propios hijos, convirtiendo cada presentación en un encuentro entre distintas generaciones.


Para una agrupación que nació a finales de los noventa, ese vínculo representa mucho más que una cifra de reproducciones o una entrada vendida. Es la prueba de que sus canciones siguen encontrando un lugar en la vida de las personas, incluso cuando todo lo demás cambia. Y precisamente esa conexión vuelve a ponerse en juego en el CMBA Punk Rock Fest Vol. 4, una oportunidad para que quienes crecieron con ELLI NOISE vuelvan a cantar sus clásicos y para que quienes apenas se acercan a la banda descubran por qué su música continúa vigente.


Si alguien quiere comenzar a explorar su discografía, Mariana tiene dos recomendaciones. La primera es «Aire frío», una de las canciones más representativas del proyecto y un tema que ha acompañado a la agrupación durante buena parte de su trayectoria. Aunque reconoce que tocarla una y otra vez puede resultar un reto para los músicos, también entiende que existe una deuda emocional con quienes la han convertido en parte de su propia historia. «Es un clásico», le comentamos durante la charla. Mariana coincidió en que, aunque siempre hay canciones de otros discos que la banda disfruta interpretar, este tema ocupa un lugar especial por todo lo que ha significado para su público.

«Es una canción que pues sí o sí tenemos que tocar porque se la debemos a la gente, porque nos ha hecho»

La segunda recomendación es «No Caer», su sencillo más reciente en ese momento, una canción que conserva la carga emocional característica de ELLI NOISE, pero que permite escuchar una evolución en su sonido. Para Mariana, ambos temas ofrecen una buena puerta de entrada: uno representa una parte fundamental de su historia y el otro muestra hacia dónde se dirige la banda.


Y si hay un lugar donde todo ese recorrido cobra una dimensión distinta, es el escenario. ELLI NOISE se reconoce como una agrupación hecha para tocar en vivo. Sus integrantes crecieron entre conciertos y ensayos, en esos espacios que terminaron por construir su identidad musical. Por eso, aunque el estudio es importante para dar forma a sus canciones, la experiencia de compartirlas frente al público sigue ocupando un lugar central.

«Definitivamente amamos los shows en vivo, porque pues es de donde somos, de donde salimos, esos toquines que nos vieron crecer formaron parte de nuestra esencia»

En directo, la energía de las canciones se encuentra con las historias de quienes las escuchan. La vocalista habla de reconocer rostros que han acompañado a la banda durante años, de ver cómo sus seguidores crecen y de descubrir que aquellas canciones que alguna vez acompañaron una etapa difícil ahora también forman parte de los recuerdos de otras personas.

«Sonar así en vivo es nuestro mejor momento, entonces hay mucha energía», aseguró.

Esa es parte de la experiencia que esperan compartir en el CMBA Punk Rock Fest Vol. 4: un concierto donde los clásicos convivan con su material más reciente y donde la emoción no dependa únicamente de la nostalgia, sino también de todo lo que ELLI NOISE todavía tiene por decir.


La banda, además, ya mira hacia el futuro. Mariana confirmó que el nuevo álbum está terminado y que el plan es comenzar a presentarlo a través de sus sencillos, para que el público vaya descubriendo poco a poco el rumbo de esta nueva etapa. Entre los adelantos se encuentra «Enough», una colaboración con Tania Marmolejo, de Morelo, cuyo lanzamiento estaba previsto para el 23 de octubre de 2026, un día antes del festival.


La intención es que el disco llegue completo a las plataformas digitales durante 2027 y que su publicación abra la puerta a una nueva gira. ELLI NOISE también espera preparar una presentación en solitario como banda, con un repertorio más extenso que les permita recuperar canciones que no siempre caben en los tiempos limitados de un festival.


«Nos gustan estos shows donde va realmente el que sigue a ELLI NOISE y que podemos brindarles un show de más de una hora o de dos horas si es necesario para que se toquen todas esas canciones que a veces no podemos darles en un festival», explicó Mariana.

Es una perspectiva que habla de una banda que no quiere vivir únicamente de sus recuerdos. Hay clásicos que siguen siendo indispensables, nuevas canciones que empiezan a construir su propio camino y una comunidad que continúa creciendo alrededor del proyecto. Todo forma parte de una historia que todavía no llega a su último capítulo.


Antes de despedirse, Mariana también quiso reconocer la importancia de los espacios que mantienen viva la música independiente en México. Para ella, festivales como el CMBA Punk Rock Fest no solo permiten reunir a bandas y públicos, sino que ayudan a demostrar que la escena sigue teniendo fuerza y que merece más oportunidades para crecer en distintas ciudades del país.

«Agradecer que hay todavía estos espacios que tanto necesitamos en nuestro país y que sigan surgiendo y que se vayan replicando en otros estados»

Su invitación fue directa: no perderse esta cuarta edición del festival, que todavía contaba con boletos disponibles al momento de la entrevista DISPONIBLES AQUÍ, y acompañar a una escena que continúa construyéndose gracias al esfuerzo de

músicos, organizadores y seguidores.


Después de 27 años, ELLI NOISE sigue encontrando razones para subir al escenario. Sus canciones conservan esa mezcla de melodía y explosividad que convirtió el desamor en un lenguaje compartido, mientras su nueva música demuestra que todavía hay historias por contar. En el CMBA Punk Rock Fest Vol. 4, la banda tendrá otra oportunidad de encontrarse con quienes han crecido a su lado y con quienes apenas comienzan a descubrirla.


Porque algunas canciones no se quedan atrapadas en la época en que las escuchamos por primera vez. Crecen con nosotros, cambian de significado y, cuando vuelven a sonar en vivo, nos recuerdan por qué siguen siendo importantes.

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